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Calzado deportivo: Consejos generales

Francamente, el primer paso a seguir sería rechazar cualquier consejo biomecánico ofrecido por el dependiente de una tienda deportiva, que con una plataforma de presiones dictamina el tipo de pie que presenta el deportista. Según la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS), únicamente los podólogos y médicos especialistas en traumatología y medicina deportiva están capacitados para emitir juicios diagnósticos a partir de un estudio biomecánico, y por tanto a prescribir dispositivos ortésicos plantares – plantillas – o zapatos con adaptaciones específicas.

En cuanto al calzado para pronadores o supinadores, el análisis detenido del asunto suena más a una estrategia comercial que a verdaderos fundamentos biomecánicos. No existe la carrera en supinación. No se puede correr apoyando sólo el borde externo del pie, pues se fracturaría el astrágalo.

Precisamente ese tipo de pie, el supinado o varo, es el que más prona durante la carrera, pues deben pasar de apoyar el borde externo del talón a apoyar el primer dedo en el despegue. En carrera sólo se contempla la normopronación o la hiperpronación, típica de este tipo de pie supinado.

Pero en este caso el dispositivo adecuado para controlar la hiperpronación es una plantilla, no una zapatilla. El calzado puede ayudar de modo complementario.

Otras cuestiones a considerar en la elección de la zapatilla deportiva son:

1 - Es mejor la amortiguación de gel que la de aire, pues la primera tiende a aborver el impacto en tanto que la segunda presenta un efecto “rebote” que despide el pie, pero no absorbe la vibración del impacto.

2 - Ser cuidadoso con la elección de la densidad de la suela. Las suelas demasiado blandas, las plantillas comerciales de silicona u otros materiales viscoelásticos de absorción de impacto, suelen hacerlo en exceso, por lo que la fuerza que hay que desarrollar para despegar también aumenta. Es como caminar por la arena, generando una fatiga muscular añadida. Actualmente, uno de los materiales de elección de las suelas para correr o pista dura es el EVA (etilvinilacetato), material que permite ser confeccionado con densidades determinadas al peso o actividad del deportista. De hecho, la modificación del calzado llamado “para pronadores” únicamente es una zona de mayor densidad en la parte interna del mediopié.

3 - La horma de la zapatilla, mucho mejor si es ancha y cómoda, asegurando por supuesto la adecuada sujeción del pie. El calzado verdaderamente bueno, además de por el precio, suele distinguirse porque permite la extracción sin dificultad de las planillas que llevan de origen, para dejar hueco para colocar las personalizadas. Esta regla también marca la diferencia entre una zapatilla buena y otra excelente.

4 - El contrafuerte, la parte trasera del calzado que abraza el talón, es fundamental que sea suficientemente rígido para absorver los desplazamientos laterales que se producen en la carrera. Esto es fundamental en deportes como mucho componente de pivote, como el fútbol, basket, deportes de pista, ect, pues el tobillo debe ir perfectamente ajustado.

5 - En cuanto a la talla, es fundamental que quede suficientemente holgado y en función de la actividad deportiva, incluso más de un cm. La dilatación que sufre un pie tras una carrera de media o larga distancia es motivo de un especial cuidado en su elección.

6 - Por último, en cuanto a los cuidados del pie del deportista cabría señalar el especial énfasis que deben tener en prevenir heridas en los pies, tratar inmediatamente cualquier signo irritativo en la piel, y cuidar adecuadamente las lesiones ya realizadas.

Pera prevenir lesiones dérmicas de los pies, es fundamental tener una piel sana e hidratada. Las durezas plantares y en especial talares se agrietan fácilmente produciendo dolorosas fisuras.

Para ello debe consultarse con el podólogo periódicamente, el cual deslaminará y fresará estas durezas con un micromotor para que queden lisas. Posteriormente deben completarse estos cuidados con tratamientos específicos de urea para la adecuada hidratación del pie, astrigentes para evitar la excesiva sudoración, antisépticos o antifúngicos para tratar el mal olor, etc.

Se recomienda un pequeño botiquín para tratar las lesiones que puedan ir surgiendo, desde apósitos de hidrogel para las irritaciones de talón o dedos, de resultados muy satisfactorios, a gasas, gasas vaselinadas, esparadrapo, betadine, suero fisiológico, ect.

EL CALZADO DEPORTIVO: DISCIPLINAS DEPORTIVAS

Las distintas disciplinas deportivas precisan del calzado deportivo específico, con sus peculiaridades e indicaciones. Es fundamental escoger el más adecuado a las propias necesidades, en función del deporte practicado y del nivel de exigencia como deportista. En resumen, cada actividad precisa de un tipo de calzado adecuado a la misma.

Zapatilla de atletismo y baloncesto:

Partiendo de la función para la que fue diseñado, este calzado se ha popularizado entre determinados grupos de población, convirtiéndose en la alternativa al calzado tradicional en especial en el entorno de los más jóvenes.

Existen en el mercado multitud de modelos, materiales y colores. El abuso del calzado deportivo tiene como mayor inconveniente los problemas relacionados con la transpiración por el abuso de uso sobre un mismo calzado, así como el mal acordonado del mismo generando patologías específicas.

Detrás del todo calzado deportivo de calidad hay una tecnología de estudios biomecánicos. Las marcas más importantes se mueven en el entorno de tres ideas para confeccionar sus productos.

Las cámaras de aire: Pensadas para absorber los impactos y la onda de choque que genera la recepción del paso en sus distintas fases, variando tanto, si es en la recepción, apoyo o impulsión.

Las barras antitorsión: Se basan en el control de la eversión del pie alrededor de un eje más o menos rígido, colocado en el segmento mecánico de torsión del pie (barra de torsión de Hendrix).

Las barras de talón: Se basan en el control de la pronación del talón en el apoyo medio, mediante materiales de mayor densidad que el resto de la suela, normalmente poliuretano o EVA.

La anatomía del calzado deportivo es importante ya que el diseño de las suelas junto con la colocación de los contrafuertes y demás componentes, dotan al calzado propiedades diferentes.

El acordonado de las mismas es importante, el evitar los roces entre planos, a fin de no producir recalentamientos innecesarios, así como la transmisión de las órdenes del pié al suelo sin distorsiones. Durante el ejercicio debido a la hiperemia que causa el sobreesfuerzo, si la actividad deportiva es duradera hay que recalibrar el acordonado las veces que sea necesario.

Calzado en el fútbol:

La popularidad de este deporte ha dotado al mercado de gran variedad de modelos, de distintas gamas en cuanto al valor económico y terrenos en los que se puede practicar. El fútbol, en los campos de tierra, césped y césped artificial. El fútbol sala, sobre pistas de cemento o madera.

Lo más importante en este deporte es el diseño y colocación de los tacos o suelas en el caso del fútbol sala, ya que de ello depende la adherencia a los suelos o terrenos así como la posibilidad de lesión.

A mayor número de tacos menor adherencia y menor riesgo de lesión por torsión en especial en terrenos blandos. La distribución de los tacos es muy importante en el efecto rotacional del pie sobre el terreno que es donde se producen las lesiones más graves a nivel de rodilla y tobillo por enclavamiento del pie y desplazamiento en cualquier sentido del resto de la extremidad.

Hoy en día hay botas cuyos tacos están diseñados para minimizar dicho efecto en las rotaciones o desplazamientos laterales.

También es importante la distribución de los tacos en el talón para un buen control del retropié ya que un retropié inestable aumenta su efecto supinador o de eversión facilitando los esguinces de tobillo como es el caso de los pies cavo-varos, que son los que con mayor incidencia se encuentran entre los deportistas de cierto nivel.

CONSEJOS PARA CORREDORES

A la hora de escoger el calzado, tener en cuenta las siguientes cuestiones:

Es mejor la amortiguación de gel, que no la de aire, ésta absorbe el impacto y por efecto “rebote” despide el pie, no eliminando la vibración del impacto.

Las suelas demasiado blandas, las plantillas de silicona u otros materiales viscoelásticos, absorben demasiado el impacto, por lo que la fuerza absorbida es directamente proporcional a la fuerza que hay que hacer para despegar el pie del suelo.

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