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Durezas y callosidades

TRATAMIENTO QUIROPODOLÓGICO DE LAS ALTERACIONE DÉRMICAS DEL PIE. Las técnicas básicas a desarrollar en la consulta podológica son:

- Deslaminado exhaustivo de durezas y callosidades, con instrumental y hojas de bisturí y gubias adecuadas y estériles. Fresado exhaustivo de hiperqueratosis e irregularidades plantares.
- Corte adecuado a la uña y fresado de las mismas, para prevención de engrosamientos o micosis.
- Masaje de descanso y descarga de los arcos y apoyos marcados y dolorosos, e hidratación de la piel.
- Consejos terapéuticos básicos y específicos para el cuidado del pie.

Los principales problemas de piel por los que Vd. debe consultar al podólogo:

HIPERQUERATOSIS

Con el término de HIPERQUERATOSIS, más conocidas por durezas, nos referimos al engrosamiento de la epidermis en zonas amplias. Una hiperqueratosis es un engrosamiento de la piel, compuesto por células muertas, queratinizadas, descamadas, impactadas y distorsionadas en zonas de fuerte roce, fricción o presión.

Las zonas de más frecuente aparición suelen ser en:

En la planta, en la zona del antepié, llamadas hiperqueratosis plantares o tilomas. Surgen como resultado de una sobrecarga continuada.

- Puntuales: de alguna de las cabezas metatarsales, por dos patologías frecuentes, un metatarsiano largo o plantaflexionado, asociado en ocasiones a un dedo en garra.
- Generalizada: de todos ellas, fundamentalmente de las cabezas metatarsales centrales, por patología asociada como un Hallux Valgus (juanete) o un pie cavo etc.

En el talón o Hiperqueratosis del talón:

La falta de una adecuada hidratación es una de las causas fundamentales de su aparición, y lo que en un principio es simplemente un acúmulo de queratina, con el tiempo y la falta de cuidados adecuados puede abocar a la formación de grietas, profundas y dolorosas de difícil curación.

Uno de los errores que con más frecuencia se producen, es confundir o no establecer un diagnóstico diferencial, entre una hiperqueratosis puntual por una sobrecarga metatarsal, y un papiloma. Habrá que establecer también diagnóstico diferencial con otras lesiones dérmicas menos frecuentes.

El primer escalón del tratamiento es la eliminación incruenta de la lesión hiperqueratósica o dureza, si bien es recomendable hacer un estudio para ver cuáles son las causas de dicha hiperqueratosis.

Si tras la realización de la quiropodia dicha lesión aparece muy rápidamente o sigue habiendo dolor, se recomendarán otros tratamientos como las plantillas, o incluso tratamientos definitivos como la cirugía podológica.

Prevención:
La falta de hidratación es uno de los motivos para que dicha capa córnea se acumule, formándose la hiperqueratosis; por lo que una hidratación diaria, con cremas a base de urea, así como un calzado cómodo y fisiológico, de tacones no superiores a cuatro centímetros.

Se aconseja el uso de calcetines o medias de algodón lana o hilo, evitando los calcetines o medias acrílicos, aunque actualmente hay tejidos mixtos de excelente resultado.

CALLOS O HELOMAS:

Con el término de HELOMA, (más conocido como callo) del griego helos, clavo y oma, tumor, nos referimos al acumulo de queratina, (en la capa cornea de la epidermis) en zonas muy circunscritas .

El heloma se manifiesta como una superficie queratósica, de bordes circunscritos bien delimitados. Es una masa seca córnea y dura, amarillenta o blanco-amarillenta. En el centro de la masa córnea en ocasiones aparece un núcleo duro, también coloquialmente llamado “clavo” de coloración más pálida, que se introduce hacia tejidos subepidérmicos causando gran dolor puntiagudo.

La causa de la aparición de los helomas o callos es la presión o fricción anormal de forma contínua contra la piel del dedo contiguo o contra el calzado.

Puede deberse a:

Factores externos, como:
El calzado. Irritaciones por las irregularidades del mismo o de materiales acrílicos como el de medias o calcetines.

Factores internos, como:
Prominencias óseas, bordes óseos irregulares, exóstosis o defectos de alineación de los dedos, o una función y estructura alterada del pie.

El primer escalón del tratamiento es la quiropodia, si bien se debe valorar la recurrencia o persistencia del dolor después de haber eliminado el heloma.

También está indicado la confección las órtesis de silicona, considerando como las más apropiadas las que protegen a la vez que alinean el dedo respecto a los demás, en el caso de deformidades flexibles.

Existen otros dispositivos ortésicos que sólo protegen del roce, generalmente mejor tolerados que las órtesis de silicona de realineamiento.

En el caso de persistencia o recurrencia de la molestia o si ésta es muy incapacitante, las técnicas quirúrgicas de realineamiento del dedo tienen un resultado excelente, permitiendo al paciente resolver el problema prácticamente sin postoperatorio.

Prevención:
Es muy necesario llevar a cabo una serie de Autocuidados para retrasar la recurrencia el mayor tiempo posible. Los básicos son el uso de un calzado cómodo y fisiológico, el uso de calcetines de algodón o hilo, así como mantener la piel en las mejores condiciones de hidratación.

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